Tras la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se enfrenta a un vacío de poder.
Aunque la organización estaba centralizada en su figura, la sucesión familiar directa quedó debilitada tras la sentencia a cadena perpetua de su hijo, Rubén Oseguera González, “El Menchito”, abriendo paso a perfiles.
Mientras su hijo permanece preso, la disputa se perfila fuera del núcleo familiar.
Entre ellos destaca “El Sapo”, jefe regional en zonas de alta conflictividad.
Otras piezas fundamentales identificadas por agencias mexicanas y estadounidenses incluyen a Audias Flores Silva, “El Jardinero”, responsable de células armadas y la logística en varios estados del país, además de Ricardo Ruiz Velasco, “RR”.















