Raúl “Tala” Rangel no tuvo un camino sencillo hacia el futbol profesional. Originario de Zapotlán el Grande, Jalisco, desde niño trabajó en distintos oficios: vendió cocos, paletas, repartió carne, ayudó en la fabricación de ladrillos y trabajó en una panadería, donde cargaba charolas de pan mientras perseguía su sueño de ser futbolista.
A los 17 años llegó a las fuerzas básicas de Chivas, donde pasó por distintas categorías hasta llegar a Tapatío. Su debut profesional fue en 2020, pero fue hasta el 1 de octubre de 2023 cuando debutó en Liga MX con el primer equipo ante Toluca.
Su crecimiento no estuvo libre de obstáculos. Tras ganarse la titularidad sufrió una fractura facial en un choque accidental con Antonio “Pollo” Briseño, obligándolo a detener su avance y comenzar de nuevo.
En 2024 se consolidó con Chivas y recibió su primera oportunidad con la Selección Mexicana. Hoy, en una etapa marcada por el cambio generacional, Rangel busca escribir su propia historia bajo el arco del Tri.
Ante Corea del Sur apareció con una atajada clave que sostuvo la ventaja de México. Un momento que puede marcar el inicio de una nueva etapa para un portero que llegó desde abajo, trabajando en silencio, hasta estar donde muchos sueñan.















