El año pasado, cuando era candidata a jueza, Nancy Ávila Ruiz denunció a los periodistas Jorge Heras, Rubén Gómez y Eduardo Villa, así como al abogado Elías Flores Gallegos, por presunta violencia política en razón de género. Además, presentó una denuncia penal y los señaló de ser “mentirosos” y de desprestigiar su trabajo.
La acusación surgió después de que los comunicadores señalaran públicamente que, a su consideración, Ávila Ruiz no debía ocupar una plaza como jueza de lo familiar debido a que existían antecedentes de una denuncia presentada en su contra por su expareja sentimental y padre de su hija.
De acuerdo con la información expuesta en ese momento, Aldo Caballero, su expareja denunció a Ávila Ruiz por presuntas lesiones y allanamiento de morada. Según el señalamiento, en aquella ocasión Ávila Ruiz brincado un cerco para ingresar al domicilio y presuntamente golpearlo.

Los periodistas utilizaron estos antecedentes para cuestionar públicamente su aspiración al cargo. Sin embargo, la respuesta de la entonces candidata fue llevar el caso ante las autoridades, acusándolos de ejercer violencia política de género.
En aquel momento, por presunto tráfico de influencias, la Fiscalía habría ocultado el expediente, por lo que ella alegaba que los periodistas habían publicado información falsa.
El caso dejó en evidencia cómo una denuncia por violencia política en razón de género puede terminar involucrando a periodistas que realizan cuestionamientos sobre quienes buscan ocupar cargos públicos.


















