El tradicional árbol de Navidad del Rockefeller Center comenzó su recorrido hacia Nueva York, donde se convertirá en uno de los principales atractivos de las celebraciones decembrinas.
Se trata de un abeto noruego de aproximadamente 75 años, con una altura de 23 metros y un peso de 11 toneladas, que recorrerá cerca de 320 kilómetros hasta llegar a Manhattan este sábado, para iniciar los preparativos de su decoración.
Los ejemplares son seleccionados generalmente cuando alcanzan su altura máxima o cuando crecen demasiado para el terreno donde fueron plantados. Después de la tala, la propiedad del donante suele repoblarse con nuevos árboles u otro tipo de vegetación.
Sin embargo, el destino del árbol no termina con las celebraciones navideñas. Después del Día de Reyes, será donado a la organización Habitat for Humanity, una práctica que se mantiene desde 2007.
La organización se encargará de procesar y transformar la madera del árbol para utilizarla en la construcción de viviendas.















