De acuerdo con investigaciones académicas y de seguridad, el Cártel Jalisco Nueva Generación ha expandido su alcance en actividades delictivas como el cobro de piso, la extorsión, el robo y la venta de combustible, mejor conocido como huachicol; además de secuestro, lavado de dinero, fraudes y trata de personas con fines de explotación sexual y laboral.
Un estudio realizado por la Universidad de Montreal informó que unas 28 mil personas están vinculadas a este cártel; entre ellas se encuentran sicarios, halcones, operadores logísticos y personas con otras funciones dentro de la organización.
Para lograrlo, según el estudio, una de sus principales estrategias ha sido el reclutamiento de jóvenes a través de redes sociales como Facebook, TikTok y WhatsApp, donde les ofrecen trabajo con sueldos atractivos, principalmente para supuestas actividades de seguridad privada.
La pandemia de 2020 fue un detonante para su expansión, ya que la crisis económica, el cierre de comercios y la pérdida de miles de empleos generaron un contexto propicio para la diversificación de sus actividades.
Según expertos, esta diversificación de actividades delictivas fue lo que le permitió, en menos de una década, consolidarse como una de las organizaciones criminales más poderosas.















