Pokémon es la franquicia multimedia más rentable de la historia, con más de 100 mil millones de dólares en ingresos, superando a Star Wars y al Marvel Cinematic Universe.
Treinta años después, la franquicia japonesa sigue rompiendo récords. Se le conoce como la marca más valiosa del mundo, pero ¿por qué? El verdadero motor es su mercancía, ya que más del 70 % de sus ingresos proviene del merchandising.
El TCG de Pokémon vende miles de millones de cartas al año y mantiene un mercado secundario millonario. Y no hay que olvidar los videojuegos. La saga principal en consolas de Nintendo ha vendido más de 400 millones de copias, según Forbes.
A esto también se sumó el fenómeno móvil. En 2016, Pokémon GO redefinió el gaming móvil con realidad aumentada, generando miles de millones de dólares en ingresos y demostrando que la franquicia podía dominar el mercado digital global.
Otra de las fortalezas de Pokémon es su anime y el contenido que crea constantemente. Desde 1997, la serie animada ha mantenido presencia continua, permitiendo conectar con nuevas generaciones de niños y también con adultos que crecieron con la marca.
Treinta años después, Pokémon sigue evolucionando. Lo que comenzó como un videojuego en 1996 hoy es un caso de estudio sobre cómo expandir una propiedad intelectual a nivel global.















