Con todo y sus perritos y gatitos, personas en situación de calle que habitan en la canalización del Río Tijuana están siendo trasladadas a lugares seguros ante el riesgo que representan las lluvias, en un operativo que busca proteger tanto la vida humana como la de los animales que se han convertido en sus compañeros de vida.
Como parte de la estrategia interinstitucional “Apapachar la Calle”, autoridades de los tres órdenes de gobierno y asociaciones civiles trabajan para ofrecer alternativas de resguardo a quienes permanecen en esta zona, sin que tengan que abandonar a sus mascotas para recibir ayuda.
Y es que, para muchas de estas personas, los perros y gatos que las acompañan representan uno de sus vínculos afectivos más importantes, por lo que la posibilidad de dejarlos atrás se convierte en una de sus principales preocupaciones al momento de aceptar trasladarse a un albergue o lugar seguro.
Mariana, jefa del Departamento de Sensibilización y Promoción de la Secretaría de Inclusión Social, explicó que mediante este programa se brinda atención médica, alimentación, consultas gratuitas y apoyo para la gestión de documentos de identidad. También se procura conseguir alimento para los animales de compañía que permanecen con sus dueños en la vía pública.
Ante el pronóstico de lluvias y las labores de limpieza que se realizarán en la canalización, las autoridades buscaron el apoyo de organizaciones y santuarios para trasladar a los animales a espacios donde puedan permanecer protegidos.
La funcionaria señaló que algunas personas han decidido entregar voluntariamente a sus mascotas al considerar que no pueden ofrecerles las condiciones necesarias para su bienestar. Sin embargo, reconoció que separarse de animales con los que han convivido durante años es un proceso difícil y emotivo.
Como parte de estas acciones, un santuario proveniente de Mexicali acudió un día antes para recibir a varios animales, mientras que para la jornada en curso se contemplaba el traslado de aproximadamente nueve perros. Además, se informó que ocho gatos habían sido retirados previamente de la zona con apoyo de las organizaciones participantes.
Por su parte, María Isabella Zúñiga, encargada de la Secretaría de Inclusión Social, indicó que durante aproximadamente diez días se realizaron labores de acercamiento con las personas que viven en la canalización para informarles sobre los riesgos asociados a las lluvias y las opciones disponibles para trasladarse a un sitio seguro.
Detalló que alrededor de 20 personas habían recibido apoyo para trasladarse a centros o albergues. No obstante, explicó que algunas muestran preocupación por el destino de sus mascotas, por lo que la colaboración con asociaciones civiles ha permitido buscar alternativas para que los animales también reciban protección.
En las acciones participan Protección Civil, la Secretaría de Bienestar, el DIF Estatal y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, en coordinación con el Ayuntamiento de Tijuana, además de organizaciones civiles y personal veterinario que colabora en la atención y el traslado de los animales.
Mientras las autoridades buscan prevenir riesgos ante las precipitaciones, los perritos y gatos también forman parte de las labores de resguardo. Para quienes viven en la canalización, la posibilidad de ponerse a salvo sin abandonar a sus compañeros de cuatro patas puede marcar la diferencia entre aceptar o rechazar la ayuda.















