Las lluvias recientes obligaron a reanudar los trabajos de limpieza en el desarenador número tres del Aguaje de la Tuna, ubicado en el cañón de la Pedrera, donde la acumulación de sedimentos retrasó las labores que ya llevaban varias semanas. Se estima que los trabajos concluyan en aproximadamente dos semanas.
Durante un recorrido de supervisión, el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, señaló que el mantenimiento de canales pluviales, arroyos y desarenadores se realiza de manera permanente, y no únicamente durante la temporada de lluvias.
“No hay una agenda específica, esa agenda es permanente”, afirmó al referirse al esquema de limpieza implementado por su administración.
Por su parte, la secretaria de Desarrollo Urbano, Virginia Vargas, explicó que las precipitaciones recientes provocaron una mayor acumulación de material, por lo que fue necesario intensificar los trabajos de retiro de sedimentos.
A esta situación se suma la basura que la ciudadanía arroja en estas estructuras. De acuerdo con las autoridades municipales, las cuadrillas han encontrado llantas, muebles, camas y colchones, residuos que dificultan las labores de limpieza, especialmente cuando se mezclan con los sedimentos húmedos.
El desarenador intervenido forma parte de un sistema integrado por cuatro estructuras conectadas, algunas ubicadas aguas arriba y otras aguas abajo. Según el personal técnico municipal, mantenerlas libres de sedimentos y residuos permite reducir el riesgo de taponamientos que podrían afectar la infraestructura pluvial y el cauce que desemboca en el Río Tijuana.
Burgueño advirtió que la acumulación de basura no solo incrementa el riesgo de inundaciones, sino que también puede favorecer problemas de humedad en el suelo y deslizamientos. Por ello, indicó que continuará con los recorridos de supervisión en distintos puntos de la ciudad, incluidos los desarenadores de Playas de Tijuana.
Ante el panorama de las próximas lluvias, el gobierno municipal también mantiene habilitados los servicios de atención y apoyo a la población. En este sentido, las delegaciones municipales permanecen abiertas las 24 horas para recibir solicitudes de ayuda relacionadas con las condiciones climáticas.
El alcalde informó que se han recibido entre 20 y 30 peticiones de apoyo para la entrega de cobijas, lonas y despensas. Asimismo, detalló que el albergue habilitado en la zona de la Reforma ha atendido a cinco personas, una de las cuales fue trasladada a una unidad médica debido a un cuadro de hipertensión. El refugio continuará en funcionamiento y cuenta con capacidad para recibir a más de 100 personas.
Mientras continúan las labores preventivas, el reto será concluir la limpieza del desarenador en el plazo previsto y evitar que los residuos vuelvan a obstruir estas estructuras. Ante la posibilidad de nuevas precipitaciones, las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar arrojar basura en canales pluviales, arroyos y desarenadores, a fin de reducir riesgos y contribuir al adecuado funcionamiento de la infraestructura pluvial.














